Por Tamara Fanta
Bienestar en invierno: qué necesita nuestro cuerpo
Con la llegada del invierno, los días son más cortos, las temperaturas descienden y pasamos más tiempo en espacios cerrados. Es una estación que invita al recogimiento, al descanso y a prestar atención a las necesidades del organismo.
Durante estos meses es habitual que aparezcan resfríos, congestión o molestias respiratorias. Más allá de estas situaciones, el invierno también representa una oportunidad para incorporar hábitos que fortalezcan nuestro bienestar cotidiano. Una taza de infusión caliente, una buena sopa o una comida preparada con especias pueden convertirse en pequeños gestos de cuidado que acompañan esta época del año.
Las plantas medicinales y las especias han formado parte de esta tradición desde hace siglos. Muchas de ellas no solo aportan sabor y aroma, sino que también ofrecen un valioso apoyo para atravesar el invierno con mayor confort.
Hierbas que despiertan el calor desde adentro
Para quienes suelen tener las manos y los pies fríos o buscan una mayor sensación de calor durante el invierno, las hierbas y especias de naturaleza cálida adquieren un papel especial. Además de aportar sabor y aroma a las comidas, muchas de ellas se han utilizado tradicionalmente para favorecer la circulación y acompañar la digestión.
La corteza de canela es una hierba particularmente buena para esta estación debido a sus propiedades que estimulan la circulación, es carminativa y antiinflamatoria, lo que significa que favorece la digestión, en parte aliviando los espasmos y calambres gastrointestinales, reduciendo gases y e hinchazón. Además tiene propiedades antimicrobianas, lo que la hace útil para combatir resfriados y otros virus que suelen ser especialmente frecuentes en invierno.
El rizoma fresco de Jengibre se considera nutritivo, mientras que la forma seca se considera purificante. El jengibre fresco también posee propiedades antimicrobianas, lo que lo convierte en una hierba fundamental para la salud durante el invierno.
El jengibre está indicado para resfriados, gripe, tos, náuseas, indigestión, artritis, cólicos menstruales y como apoyo general para la salud cardiovascular. Es una de las mejores hierbas para estimular la digestión. De hecho, existe una sencilla práctica ayurvédica que consiste en masticar una pequeña rodaja de jengibre fresco unos 15 minutos antes de las comidas para mejorar la digestión.
La cayena da un paso más allá. Utilizada en pequeñas cantidades, añade un picor intenso que muchas tradiciones culinarias y herbales aprovechan durante el invierno para aportar una sensación de calor interno. La razón es que estimula la circulación sanguínea. Sobre todo si sos de los que tienen los pies y las manos frías. Incorporada en sopas, caldos o bebidas especiadas, ayuda a que el cuerpo se sienta más confortable durante los días fríos. Este pequeño pimiento picante también tiene otros beneficios cardiovasculares. Puede ayudar a disolver coágulos sanguíneos y a eliminar la placa arterial cuando se usa en pequeñas dosis (Groves, 2016).
Plantas y hongos que fortalecen las defensas del organismo
La equinácea es una de las plantas más reconocidas para acompañar las defensas naturales del organismo. Tradicionalmente se utiliza al comienzo de los primeros síntomas de resfríos o gripes, o durante los períodos en los que el sistema inmunológico enfrenta una mayor demanda. Puede consumirse en infusión, aunque sus principios activos se extraen con mayor eficacia en preparados como tinturas o extractos líquidos, que son las formas de uso más habituales.
Los hongos medicinales también ocupan un lugar destacado. Especies como el reishi, el maitake, cola de pavo y el shiitake son apreciados como potentes inmunomoduladores, adaptógenos y protectores cardiovasculares gracias a su riqueza en beta-glucanos, triterpenos y compuestos bioactivos únicos que optimizan las defensas, regulan la inflamación y equilibran el metabolismo. Sus extractos pueden incorporarse en infusiones, sopas y otras preparaciones culinarias, aportando profundidad de sabor y un elevado valor nutricional.
Hierbas aromáticas para acompañar el sistema respiratorio
Las plantas aromáticas son grandes aliadas para el cuidado del sistema respiratorio. Sus aceites esenciales y otros compuestos volátiles les confieren aromas intensos que, desde hace generaciones, forman parte de las preparaciones herbales tradicionales.
El tomillo es otra de las grandes plantas de esta categoría. Sus potentes beneficios antibacterianos, expectorantes, antiinflamatorios y antioxidantes.Su intenso aroma lo ha convertido en un ingrediente clásico de infusiones, vapores y preparados destinados a acompañar el bienestar respiratorio.
Menta y Hierbabuena: Destacan por su inconfundible frescura limpia. El mentol presente en sus hojas actúa como un excelente descongestivo natural: ayuda a desinflamar las vías aéreas y a disolver la mucosidad. Además, al inhalar sus vapores o beberlas en infusión, estimulan los receptores de frío en la nariz, brindando una agradable sensación de apertura respiratoria instantánea y aliviando la irritación de la garganta. Pueden disfrutarse tanto solas como combinadas con especias cálidas como el jengibre o la canela.
Entre las especies nativas de Sudamérica, la corteza del árbol chañar (Geoffroea decorticans) y el fruto del árbol mistol (Ziziphus mistol) han sido utilizadas durante generaciones para elaborar preparaciones como arropes e infusiones destinadas a acompañar el bienestar de las vías respiratorias, especialmente en épocas de resfríos y molestias estacionales.
El estado de ánimo y la mente durante el invierno.
La menor exposición a la luz solar puede provocar tristeza, apatía o desgano durante el invierno. Aquí te presentamos algunas hierbas que pueden ayudar a levantar el ánimo durante los meses más oscuros.
La Melisa es la aliada perfecta para disipar la agitación y las tensiones del día. Relaja profundamente el sistema nervioso, devolviendo una hermosa sensación de calma, paz interior y equilibrio emocional.
El aroma y propiedades de la menta ayudan a reducir la fatiga mental, despejando la cabeza, mejorando la concentración e inyectando una frescura estimulante que renueva las energías cuando los días se sienten grises.
Los cítricos, con sus aromas vibrantes son un verdadero bálsamo de alegría. Está demostrado que inhalar la esencia de los cítricos ayuda a disminuir las respuestas físicas del estrés en el cuerpo y estimula las zonas del bienestar en nuestra mente, funcionando como un estímulo natural instantáneo para disipar la melancolía.
Cómo atravesar la estación
El invierno nos recuerda la importancia de bajar el ritmo. Así como la naturaleza reduce su actividad y conserva su energía, nosotros también podemos aprovechar esta estación para cuidar el descanso, dormir un poco más, preparar alimentos nutritivos y recuperar el valor de los pequeños rituales cotidianos.
Comprender que el bienestar no depende de un único ingrediente, sino de la suma de pequeños hábitos que, día tras día, nos ayudan a atravesar cada estación en armonía con la naturaleza.


